REVISTA CATOLICISMO / Noviembre 2010
Lo rusos creen que los tiempos soviéticos de escases de trigo están de regreso. Los precios en el mercado negro se duplicaron, y el Kremlin teme una reacción violenta del pueblo.
La gente deambula por los supermercados, intercambiando informaciones. El Presidente Medvedev garantizó que su gobierno trabaja para revertir la situación, pero sólo parece haber reactivado el recuerdo de las disculpas cínicas del régimen comunista.
La carencia de trigo no es la causa profunda los temores, lo que los rusos temem es a la vieja dictadura comunista soviética reencarnada y enquistada en la actual cúpula política.
La situación rusa se asemeja a Venezuela, donde la falta de víveres ya es rutina.